“Il s’était tant de fois entendu dire ces choses, qu’elles n’avaient pour lui rien d’original. Emma ressemblait à toutes les maîtresses ; et le charme de la nouveauté, peu à peu tombant comme un vêtement, laissait voir à nu l’éternelle monotonie de la passion, qui a toujours les mêmes formes et le même langage. Il ne distinguait pas, cet homme si plein de pratique, la dissemblance des sentiments sous la parité des expressions. Parce que des lèvres libertines ou vénales lui avaient murmuré des phrases pareilles, il ne croyait que faiblement à la candeur de celles-là ; on en devait rabattre, pensait-il, les discours exagérés cachant les affections médiocres ; comme si la plénitude de l’âme ne débordait pas quelquefois par les métaphores les plus vides, puisque personne, jamais, ne peut donner l’exacte mesure de ses besoins, ni de ses conceptions, ni de ses douleurs, et que la parole humaine est comme un chaudron fêlé où nous battons des mélodies à faire danser les ours, quand on voudrait attendrir les étoiles” (Madame Bovary, 2e partie, chap. XII).

La liseuse de romans, Antoine Wiertz, 1853

“Tantas veces le había oído decir estas cosas, que no tenían ninguna novedad para él. Emma se parecía a todas sus amantes; y el encanto de la novedad, cayendo poco a poco como un vestido, dejaba al desnudo la eterna monotonía de la pasión que tiene siempre las mismas formas y el mismo lenguaje. Aquel hombre con tanta práctica no distinguía la diferencia de los sentimientos bajo la igualdad de las expresiones. Porque labios libertinos o venales le habían murmurado frases semejantes, no creía sino débilmente en el candor de las mismas, había que rebajar, pensaba él, los discursos exagerados que ocultan afectos mediocres; como si la plenitud del alma no se desbordara a veces por las metáforas más vacías, puesto que nadie puede jamás dar la exacta medida de sus necesidades, ni de sus conceptos, ni de sus dolores, y la palabra humana es como un caldero cascado en el que tocamos melodías para hacer bailar a los osos, cuando quisiéramos conmover a las estrellas” (traducc. Germán Palacios).

Cuadro: La liseuse de romans, Antoine Wiertz, 1853.

Inscripciones abiertas y lectura de Mme Bovary

Os recuerdo que el taller empieza con el gran clásico de Flaubert, Mme Bovary, y que su lectura es absolutamente recomendable para sacar el máximo disfrute a las sesiones y para uno mismo, principalmente…

Comenzamos el miércoles 1 de Octubre con el grupo en español y el miércoles 8  con el grupo en francés.

Por favor, elegid grupo-idioma en la pestaña “Inscripciones/contacto”.

Os espero. Jimena Larroque

Madame Bovary

“Quizás con las mejores novelas pasa como con las caras de las personas más queridas,
que no hay modo de saber recordarlas, y nos sorprenden siempre cuando de nuevo las
tenemos delante. La cara es diferente, más detallada todavía en pormenores y significados. La novela es como si nunca la hubiéramos leído. Asombra la insuficiencia del recuerdo, la jactancia tonta de haber dado por supuesto un conocimiento que se nos
escapa, incluso de hablar con aplomo sobre algo que en gran parte habíamos olvidado. Lo que distingue a las mejores novelas es su capacidad perpetua de metamorfosis. Al
llamarlas clásicas se les atribuye de manera instintiva una inmovilidad de mármol. El término obras maestras las falsifica al convertirlas en monumentos solemnes, y por lo tanto ajenos al presente, más adecuados para la reverencia y la retórica que para la lectura verdadera, pretextos para discursos y centenarios (…). Como todo el mundo, yo pensaba que conocía bien Madame Bovary. Pero lo que yo creía conocer o recordar era una parte mínima y bastante engañosa de esa novela que tiene todavía un impacto mayor porque parece que hubiera sido escrita ayer mismo, como esos cuadros de hace décadas o siglos que nos sobresaltan con el ímpetu de sus colores y la audacia de su composición (…).”

Antonio Muñoz Molina, El porvenir de Emma Rouault, El País, 10/12/2011 http://elpais.com/diario/2011/12/10/babelia/1323479578_850215.html

Rentrée de Bel-Ami en el Espacio Leer

Se acaba el verano y otras muchas cosas comienzan…  

Así que tomad nota: Bel-Ami inicia su andadura a principios de octubre y estáis todos invitados a participar en este taller.

Tenemos el honor de poder celebrar las sesiones en el Espacio Leer, sede de la Revista Leer, a un paso del Museo Reina Sofía y en pleno barrio de Lavapiés (C/ Argumosa 37). 

http://revistaleer.com/espacio-leer/ 

Saludos.